
Tomar el seminario de escritura autobiográfica ha sido una de las mejores decisiones he tomado. Es el primer taller de escritura que realmente ha tocado los "botones" necesarios en mí para rascar hondo en mi propia historia y construir un texto a partir de ello. Después de más de 15 años de no escribir realmente por placer y para mí, este seminario lo logró. Cada sesión fue, para mí, una combinación de clase de filosofía, psicología y escritura. Increíble. Lo volvería a cursar mil veces, y sé que cada vez el resultado sería igual de bueno.
Claudia Gaitán, El Salvador

Oscura claridad
Realmente puedo confirmar que escribir es un proyecto que todo ser humano debe hacer. Ya Sea con el afán de publicar o compartir en la intimidad con familia y amigos. Con este seminario, me doy cuenta que vivimos en la oscuridad de la supuesta vida, ignoramos mucho de nuestro sentir y pensar o quizá simplemente decidimos ignorarlo… me voy con ganas de continuar aprendiendo de la mano de Gisela el arte de escribir. Sin duda, este es el inicio de mi nueva versión.
Gracias.
Gabriela Gerez Díaz, El Salvador.

Hacer el Seminario de autobiografía con la Prof. Gisela Honorio, resulto ser un gran acierto. Cada encuentro semanal, ha hecho resurgir en mí algunas cosas que no sabía que estaban ahí, que permanecían ocultas o eran secretos. Destaco la gran capacidad de la profesora para transmitir, con una peculiar forma de “decir” las cosas, técnicas de como evocar aquellos recuerdos, que serán fundamentales si queremos escribir una autobiografía, y conceptos que nos ponen de cara a nosotros mismos y nos ayudaran a reconocer a aquellos personajes cuyo paso por nuestras vidas nos han condicionado o liberado. Literatura y Filosofía, una hermosa combinación para despertar.
Silvia Bordet, La Plata, Argentina

Llegué al seminario de escritura autobiográfica por una publicidad de IG, y no dudé porque era lo que estaba buscando; puedo asegurar que las clase de la Prof. Gisela Honorio son muy sólidas en cuanto a la bibliografía que desarrolla, y es muy claras y didácticas en las explicaciones sobre técnicas y procedimientos. Realmente es una hermosa experiencia que me dió el impulso que necesitaba para escribir.
Nora Testa, Santa Fe, Argentina.

El seminario de Autobiografía te ayuda a sacudirte los miedos de escribir y de paso revisar la historia de la vida sin velos, sin adornos, con la ferocidad de la verdad. Al concluir el seminario se siente la libertad de dejar fluir las ideas, las palabras y el lápiz o las teclas.
Diana Díaz Berrera, Chile.

El taller de escritura Autobiografía Nivel 1 me encantó. No lo dejen pasar. Las clases de Gisela Honorio me han aportado elementos claves para escribir una autobiografía. Tiene el poder de que lo que enseña lo puedan aplicar personas con diferentes niveles de escritura o incluso en diferentes fases de su proyecto. Desde quien apenas quiere explorar la idea o la tiene algo formulada, hasta para quienes decimos tener una avance o borrador que puede ser replanteado. Sus sesiones han sido enriquecedoras y generosas.
¡Gracias Pensando en Voz Alta y gracias Gisela! Espero pronto el Nivel 2. :)
María Fernanda Gaona - Colombia

Recomiendo mucho el seminario Mala Madre a todas las mujeres y hombres pues la idea de Madre la llevamos todos. En lo personal me ayudó a cuestionar el concepto de lo materno, desde una perspectiva más real, más humana más con los pies en la tierra, me ayudó también a generar en mí una certeza de que mi madre me maternó con sus herramientas y lo mismo intenté yo con mis hijas.
Me encontré con mujeres con pensamiento crítico mirándonos con respeto y empatía
Y lo más rico de todas estas sesiones, goce el haber sido una Mala Madre ante los parámetros de una sociedad que consume toda creatividad y toda frescura en el arte interesante y retador de ser Madre.
Maritza Izquierdo, desde México CDMX

Los invito a cursar el Seminario Malamadre, ya que es una propuesta de reflexión, y deconstrucción del modelo materno romántico y hegemóníco. La profesora Gisela te acompaña y te provoca para revisar los modelos tradicionales que nos formaron y nos destinaron a pensar la maternidad como un mandato irrenunciable. Fuerte, doloroso, pero esperanzador, este seminario me ha permitido darme cuenta de cuánto puedo hacer por mí y por mis vínculos, sintiéndome más consciente y a tiempo de generar proyectos de vida realmente personales.
María Ester Martins, Corrientes, Argentina

¿Te preguntaste alguna vez por qué te proteges en el silencio? ¿Te mirás al espejo y buscas esa niña que fuiste? Cómo conjugás el verbo maternar? En pasado, presente o un temeroso futuro? Si pudieras volver el tiempo atrás, ¿qué le dirías a tu madre al oído? Preguntas y preguntas fueron lo que este Seminario "MALA MADRE" me despertaron. Animate a escucharte, a cuestinarte y a volver a los brazos que nos protegieron siempre.
Elisa Vicondo, Buenos Aires, Argentina

"MALA MADRE", es un taller que en lo personal, me aportó reflexión y SANACIÓN.
Desde mis veintiún años hago terapia (hoy tengo treinta y siete), pero con el seminario fué diferente, ya que aporta otra mirada a la maternidad. Lejos del juzgamiento de la forma en la que ésta debería ser (no hay una sola forma).
Entendí que mamá hace lo que puede y como puede, con lo que trae. Y más allá del contexto familiar de cada mujer, todas 'traemos' muuuucho (mandatos familiares, sociales, culturales, religiosos). Ligamos un lugar en la historia donde siempre SE NOS EJERCIÓ PRESIÓN A CUMPLIR CON TODO lo que una "buena" mujer debe hacer para no ser "mala".
El conocimiento y compartimiento de vivencias e información, de alguna manera, me permitió levantar el velo con el que se tapa tanta MALA EDUCACIÓN (y digo mala, porque generó mucho mal. También podría decir, errónea; ya que no hizo más que -inconscientemente- cargarnos a llevar una careta, una disfraz que por momentos se torna muy pesado, ya que nos impide actuar en congruencia con lo que verdaderaMente deseamos. Hecho que más de una vez nos lleva a disociarnos, motivo por el que , con "justa" razón, luego puedan llamarnos "locas o malas".
Agradezco a éste seminario. No sólo sano a mi madre, sino que la reeducación , me permite ser diferente con mis hijxs. Creo que es lo más importante: De ahora en más... 💜
Naiara Carranza, Bariloche, Argentina

Dicen que cuando el alumno está preparado, aparece el maestro y así lo viví, fue un espacio para la reflexión, el desahogo, para ser libres sin juicios de por medio, para que las madres podamos hablar y plantearnos lo complejo de ser madre, de ser mujer, de ser partícipes de un juego de roles del que, muchas veces, no somos conscientes y que ayudamos a perpetuar. Cuando tenemos el conocimiento, lo asumimos y nos permitimos hablar de ello, cae el telón y evitamos que historias dolorosas se repitan. Recomiendo el seminario “MALAMADRE”, impartido por Gisela Honorio.
María Paula Delgado, Ecuador.

Con la complejidad de las teorías que abordan este tema pero también con la claridad y sencillez de una temática que nos atraviesa a todas por ser madres, por ser hijas. Realmente un corpus de lecturas que han sido reveladoras para mí vida y una propuesta de escritura desafiante, con el acompañamiento de una profe atenta que orienta y hecha aún más luz con vsus devoluciones. Excelente propuesta de formación y de reflexión personal.
Mónica Espinoza, Neuquén, Argentina

Disfruté mucho el seminario de "mala madre" facilitado por Gisela, en cada sesión y con cada lectura me fui viendo reflejada y pude obtener no salo saberes relativos al conocimiento, también al autoconocimiento. La revisión de los temas a través de la filosofía y la literatura es muy interesante y te va guiando por grandes conceptos en torno a la maternidad. Es un espacio seguro.
Fabiola Laviada, México.

¿Condenadas a la Inmanencia o la posibilidad de trascender pensando con otras?
Este taller ha sido valiosisimo, de mucha contribución. Es una invitación a redefinirnos, replantearnos muchas posiciones que cultural y socialmente vinimos asumiendo, así...como normalizadas.
Jaquelina Sperati, Buenos Aires, Argentina.

La verdad que si algo hace el seminario Malamadre es hacernos ver a nosotras, las mujeres, las cargas que este sistema a creado para hacernos creer que somos omnipotentes, que todo lo podemos, las "superwomen".
Personalmente siempre, en cada clase, no pude dejar de mirarme y sentir que muchas cosas que se dijeron, lo sentí, lo pensé y no creo que lo haya visibilizado en su momento.
Desde que descubrí tus seminarios Gisela y me dije, bueno lo hago a ver qué pasa, me siento una agradecida. Me gusta el material ya sea teórico o literario, acuerdo totalmente a esta ideología.
Creo que en esta disyuntiva que vive el mundo, son las formas de aportar, nuestro granito de arena para cambiar realidades, las nuestras y como efecto dominó, las que nos rodean.
Cuando algo cambia en nosotras internamente, siempre es visto.
Susana Jara, Río Negro

Holaaaa recién ahora puedo hablar, termine súper movilizada ❤️. Ayer sentí que pude abrazarme y pude ver con claridad cosas que me están pasando. Llegué a este seminario con una angustia tremenda por no poder disfrutar a mis hijos, esa presión del dispositivo tan arraigada en mí corazón que me hace sentir que hago todo mal. Nosé si estoy con depresión o es está tristeza de la frustración, pero este seminario me llevo a un lugar de paz conmigo inexplicable. Gracias Gisela, es maravilloso esto que creaste. Gracias gracias gracias. Cecilia Quijano, Buenos Aires

Habitar espacios que nos hagan pensarnos y re pensarnos, espacios seguros que nos permiten reflexionar y tejer nuestra historia con las de otras mujeres. Recomiendo el seminario y sobre todo el amor con el que Gise construye cada unos de los encuentros. Disfruté cada uno de los lunes con placer, escucha y reflexión. Gracias Gise por permitirme el mismo.💜✊️ Diana Tucci, Uruguay.

Muchas veces sentimos que somos o fuimos "Malas Madres".
Seguramente muchas y muchos a tu alrededor opinan que tenés que hacer y que no tenes que hacer para ser una "Buena Madre"
Te recomiendo este seminario, un espacio de reflexión, bien fundado en lo teórico y con un excelente apoyo desde la literatura.
Un espacio donde a veces vas a terminar muy empoderada saliendo de la"caverna" y otras veces terminarás creyendo que maternar en este mundo es nadar en barro.
Pero te aseguro que al finalizar todas las clases, te vas a ir consciente del lugar en donde estás parada y del lugar donde la sociedad te quiere parada.
Estoy casi segura que no te vas a arrepentir de vivenciar el seminario.
Natalia Herrera, Buenos Aires, Argentina

Es un grupo altamente recomendable porque es una red de mujeres que dan voz a todo los silenciado por los mandatos sociales y se atreven a nombrar y a deconstruir las imposiciones hacia la maternidad.
La clase es amena y muy nutritiva por los textos sugeridos que se discuten y te llevan a una autorreflexión, donde miras tu propia historia y te cuestionas sobre tu posicionamiento ante la maternidad.
Ana Trejo, México

El Seminario MALAMADRE a cargo de la Prof. Gisela Honorio resultó para mí, muchísimo más de lo esperado, por el compromiso de la docente con la temática, la calidad y variedad de los materiales presentados para sostener sus argumentos (literatura, sociología, historia, filosofía, antropología, etc.), los desafíos permanentes propuestos en los diálogos con las cursantes, la invitación a producir textos de ficción o sobre experiencias personales para profundizar las reflexiones e intercambios sobre la relación con nuestras madres, hijos/as, nietos/as , familias, tribus, sociedad, etc. MALAMADRE nos ofrece la posibilidad de interrogarnos, de comenzar a desarmar “el deber ser” y los mandatos que nos sujetan/encadenan, para poder expresar/gritar todo lo que nos han obligado y nos obligan a callar.
Marcela Indiana, Argentina

Los anuncios de Instagram serán siempre una ruleta. A priori, no sabemos si lo que contratamos tras un perfil será un acierto o un fiasco. Cuando pagué el curso Malamadre tenía esa preocupación. No te seguía, no los conocía, pero el título y la síntesis del curso me hicieron apostar. Aposté y gané. Me inscribiré en el nuevo curso, ya no a manera de apuesta, porque ya no voy tras el azar, voy segura de que esteré en un espacio de formación de altísimo nivel. Angélica Vivas, Colombia

Recomiendo el trabajo de la academia Pensando en Voz Alta. La profesora Gisela no solo es rigurosa con los contenidos de las clases, sino que tiene la capacidad de disponer los encuentros de manera que el proceso de aprendizaje es algo divertido y motivador; en donde todos los estudiantes son parte activa en la construcción del conocimiento. Además de esto hay otro elemento a destacar (entre muchos otros que se podrían decir), y es el acompañamiento, a Gisela genuinamente le importa ayudarte a que seas mejor en la escritura. Por eso, ella es dinámica en la planeación de las clases para que se adapten a las necesidades del momento y de los alumnos. Asimismo, ella y Germán, el editor, revisan de manera detenida los cuentos que los participantes escriben, y su retroalimentación constituye una valiosa ayuda para potenciar los mejores aspectos de los escritos. Esto, y otras cualidades que los estudiantes irán descubriendo en la medida que ven las clases, la convierten en una profesora maravillosa y hacen del taller una experiencia grata. Jorge Orosco, Colombia

Siempre dije que iba a escribir un libro de cuentos infantiles. Lo decreté en mi diario íntimo, subida al techo de casa, en una siesta que evadí en el verano en el que cumplí 9 años.
A los treinta y pico me anoté en un taller en el que nos juntábamos a leer un cuento y, a partir de ese disparador, escribir algo...cualquier cosa. Luego cada persona leía su obra y el resto le llenaba de halagos. Me aburrí en el tercer encuentro.
No era eso lo que me ayudaría a parir las ideas que había engendrado tan tempranamente.
El trabajo que me planteó Bukowsky -algoritmo mediante- fue tan simple, directo y seductor como él: "¿Siempre quisiste escribir? ¿Qué estás esperando? Gisela te ayuda".
Y esta profe no sólo me devolvió el estímulo para enfrentarme a la hoja en blanco sino que me propuso trascender las fronteras de mi ser. Cosa, por cierto, no tan sencilla después de más de 15 años de terapia y unos cuantos más de estudio y ejercicio de la psicología.
Pensar en voz alta es pensar con otres y escucharnos. Inclusivo y con perspectiva de género, impostergable atravesamiento de la realidad actual.
Es un pensar que se nutre de la idiosincrasia de las distintas procedencias de los integrantes del grupo, de leer guagua, niñe, gurí y chico bajo la misma consigna. De invitaciones que logran tocar siempre algún punto movilizado por el texto seleccionado o las reflexiones entorno al devenir del taller.
Un espacio de encuentro con autores y autoras que logran knockear a quien les lee, con temas que interpelan mandatos o, simplemente, maravillan por la genialidad de sus puntos de giro.
A veces con más preguntas que respuestas, mucha teoría, señalamientos precisos, desafíos y apoyo mutuo en la red que se genera entre les compas. Porque escribimos para que nos lean, porque leemos para aprender a escribir, porque Gisela es quien facilita ese proceso y lo hace de una forma provocadora y afable a la vez.
Me confieso devota, de Pensando en voz alta. Y advierto: ¡es un viaje de ida!
Ana Laura Viacava, Uruguay

Con el curso, surge un despertar dentro de ti y de lo que quieres contar. Se incrementa más el cuestionamiento. La gran pregunta es: ¿todo está en retrospectiva?
Es una puerta abierta y una mirada distinta a un mundo conocido y por conocer. Me ha salvado desde que lo inicié. Cada uno tiene un trasfondo. Mi realidad me la voy curando o sintiendo mientras avanza el taller con cada tema y con cada cuento, con aquellos finales que solo los que toman el curso se darán cuenta y sabrán esos sabores y sentirán el corazón a mil. Sales un poco de la prisión de la realidad, la amalgamas, la transformas, te escapas del deber ser…No serás el mismo mientras transmutas cada clase y nivel.
Es necesario permitirse el salto a escribir: ¿Quién eres?¿Por qué reprimir con tanta vehemencia a ese muerto? Condenados a ser y reprimidos a sentir, censurados al punto del olvido mismo. Es el único espacio que no me recalca, ni adjudica quién tendría que ser. Solo soy en pequeños fragmentos pero soy…
Jennifer Segura Ballesteros, Colombia

La clases con Gisela son buenísimas. Las hace dinámicas y super entretenidas. Las temáticas y los textos que trabajamos te estimulan a la escritura y el abordaje que hace a las diferentes técnicas es imposible no aprender. Participamos de debates entre compañeros en temas que luego serán parte de nuestras historias. Es super recomendable para todas las personas que tienen el deseo de escribir y no se sienten seguras de poder hacerlo.
Fabián Bertonazzi, Buenos Aires, Argentina.

Vengo haciendo el taller hace varios años porque me despierta el interés no solo por la literatura sinó también por la deconstrucción de todo aquello que vengo acarreando como enseñanza de vida. Da lugar a cuestionarse si realmente la vida es un cuadrado lleno de mandatos o si uno puede buscar alguna apertura en los vértices.
Iván Apaldetti, Buenos Aires, Argentina

"En este tiempo de control y vigilancia, escribir es la llave. Infinitas combinaciones abren puertas para huir al descontrol, ignorar al vigilante, habilitar caminos, hospedar mundos, crear personajes que nadie cree, y sin embargo están ahí, invitándote a este taller, donde están las llaves"
José Luis Trejo, Río Negro, Argentina

El taller presenta una dinámica atrapante. Leemos textos muy potentes de autores contemporáneos, los analizamos, desmenuzamos diría de acuerdo a distintos elementos en los que va haciendo foco Gisela. Se lee en las horas de encuentro pensando en cómo escribir y se escribe con una mirada más amplia, abordando cuestiones filosóficas muy interesantes. La escritura no se realiza en las dos horas de taller, lo cual lo hace aún más aprovechable y a la vez cada quien se sienta a escribir según sus tiempos y necesidades. Muy recomendable.
Noelia León CABA Argentina

Recomiendo el taller porque es un camino hacia lo desconocido, a animarse a probar algo nuevo o querer adentrarse en la escritura. Me encanta como se aborda la filosofía en cada clase, como también otros aspectos que hacen que aparte de ser didáctico sea muy entretenido. Una oportunidad para aprender, compartir, y sobre todo disfrutar de la escritura y lectura. Valentino Lorelli, San Juan, Argentina

Pensando en voz alta es un taller que recomendaría a cualquiera interesado en la escritura/lectura. Y en ver más allá de lo que conocemos, lo establecido. Gisela te aporta elementos teóricos que (se nota) cura con minuciosidad. Genera conversaciones entre sus alumnos que no se limitan a la literatura sino que pasan por filosofía, sociedad y política. Comparte una cantidad enorme de referencias bibliográficas, y las lecturas que propone te vuelan la cabeza. He conocido a muchos escritores gracias al taller y a ella. Es una excelente educadora y persona. Valeria Mathison, Venezuela

Recomiendo encarecidamente este taller a cualquier persona que desee mejorar sus habilidades de escritura y experimentar un crecimiento significativo en su creatividad literaria. Desde el momento en que me uní, pude ver un crecimiento constante y agigantado en mi habilidad para escribir cuentos. Cada clase proporciona herramientas prácticas y técnicas que no solo mejoran la calidad de la escritura, sino que también la hacen más accesible. Una de las fortalezas del taller es su enfoque en el análisis de cuentos. A través de la lectura y el análisis de diversos relatos, pude experimentar cómo se aplican las técnicas y los conceptos enseñados en clase. Esto no solo me permitió adquirir nuevos conocimientos, sino que también me inspiró a experimentar y aplicar lo aprendido en mis propias obras. Por último, pero no menos importante, las consignas para escribir proporcionadas en cada sesión fueron de gran ayuda. Estas consignas pujaron mi creatividad y me permitieron poner en práctica lo aprendido durante el taller. La retroalimentación constructiva y personalizada que recibí de Gisela y algunos de mis compañeros fue indispensable para mejorar mis habilidades y obtener una visión más amplia de mis escritos.
Federico Agustín Gago, Buenos Aires, Argentina.

Este taller me abrió más los ojos con respecto a los cuentos y a los mismos relatos y poemas que tanto me gusta leer, escribir. Gisela Honorio es una excelente profesora Cede lugar a la crítica y al debate, con respecto a los cuentos, historias, relatos, poesías. Tiene un extenso conocimiento que es admirable y además sabe explicar muy bien. No tiene un ego inflado, como algunos con los que traté en otro taller, o al menos eso pude notar en las clases, lo cual es un puntazo a favor a mi parecer.
Me gusta muchísimo el hecho de leer, deconstruir, analizar, dar y escuchar opiniones sobre los cuentos. Así también, la parte filosófica/reflexiva del taller, que está genial. Todo comentario y duda, con respecto a lo dado en clase, está permitido. Se habla por turnos y no se permiten las faltas de respeto, otro puntazo a favor.
Los talleres son dignos de recomendación, tanto para aquellos iniciales en el mundo de la escritura, filosofía, como para los más capacitados también.
Jamás se deja de aprender y evolucionar, así que estoy seguro que a alguien bastante capacitado, este taller le va a encantar.
Alejandro Marques, Corrientes, Argentina

Soy cuentista y tomé este taller, buscando mejorar mis historias y actualizar conocimientos. Sin embargo encontré herramientas idóneas para escribir mejor; argumentos adecuados para pensar cada cuento; recursos para pensar poesía y filosofía para darle vida a cada relato con buenas tramas, intensos conflictos y con personajes verosímiles. Junto con análisis de lecturas, se adquieren técnicas y estrategias para lograr una escritura auténtica o renovada y mejor todavía, se despierta la creatividad. Ahora puedo asegurar que no me equivoqué al tomar este taller con Gisela Honorio. Juan Carlos Muñoz, Chile

Recomendaría el taller porque me ha dado herramientas valiosas para tener una lectura más crítica, porque me reta mentalmente, porque me invita a replantear paradigmas, porque es el ambiente perfecto para quien quiere escribir. Andrea Sierra, Colombia.

Entré a una publicidad de Instagram buscando un curso para aprender técnicas de escritura y que me permitiera ampliar mis propias habilidades, pero lo que encontré fue muy superior. Pensando en voz alta es un espacio para aprender a cuestionar y cuestionarse. Donde nada se da por sentado. Donde vamos hasta los cimientos lo que sentimos y el porqué lo sentimos. Gisela logra mucho más que una simple cátedra. No es sólo la teoría, las técnicas, el análisis. Es incorporar nuevas voces, conocer nuevas/os escritoras/es, e incluso compartir con diferentes personas tu historia personal y social, lo que nos hace quienes somos, para poder plasmarlo, reversionarlo e incluso darle otro enfoque.
Hay mucho para decir que no puede resumirse en unas cuantas palabras. Estoy muy agradecida por haber encontrado este taller, es un momento en la semana que realmente espero. Desde mi experiencia, si tienen la oportunidad de sumarse, háganlo. No hay arrepentimiento.
Loana Ugarte, Buenos Aires, Argentina

Con la filosofía se enciende la crítica. Se interroga y problematiza nuestro mundo, así como los mundos que se pueden plasmar en la hoja en blanco que nos toca. Durante las clases se brindan pautas que permiten crear personajes con sustancia y vida en sus historias. La dinámica contiene lecturas que ejemplifican el tema de cada semana, a la vez que posibilita el intercambio de ideas abierto con los compañeros. Las consignas son lindos desafíos que motivan y las correcciones son siempre claras y justificadas. Toda una experiencia movilizadora. Roque Veloz, Uruguay

Recomiendo el taller porque es un buen gimnasio literario... lo recomiendo porque coloca la escritura en el microscopio y se encuentra con la vida, con la filosofía como martillo persigue descontruir a los personajes y a nosotros mismos como actores sociales y como autores... el taller es un muchas cosas lindas disfrute, irreverencia, terapia, un caleidoscopio... recomiendo el taller para sanarse con la medicina de la escritura... y la locura del mundo.
Sebastián Muñoz, Salta, Argentina

Diría que las clases son como un baldazo de agua frío que lanzas a los desprevenidos, pero no sin dejar una toalla a mano a la que se puede llegar solo si logras asimilar el frío, sentirlo hasta lo más hondo y luego hasta volver a colocarte en el lugar en donde ocurrió para revivirlo pero claro, ya con la conciencia de que puede volver a pasar y si pasa poder decir algo que lo frene o que logre que el otro se replantee porqué hace lo que hace. Las recomiendo, pero son solo para los que están dispuestos a despertar.
Cynthia Vega, Montevideo, Uruguay

Personalmente recomiendo este taller cómo puntapié para explorar tu propia escritura y para aprender nuevas herramientas. Es un taller que te muestra desde una perspectiva filosófica cómo hacer literatura. Y no solo a escribir sino también a mirar hacia uno mismo. Recomiendo porque los encuentros son muy fructíferos y la información brindada tanto en la clase como en el classroom sirven muchísimo para arrancar a escribir. Si se busca salir de un bloqueo literario o continuar con alguna obra inconclusa, acá también podes encontrar esas herramientas. Las ediciones de los textos enviados son también muy certeras. Y sobre todo pero no menos importante, este taller te invita a PENSAR.
Consuelo Nieto, Córdoba, Argentina

La clase se va volando, pero su eco permanece resonando y despierta ( a veces con caricias, a veces a gritos) esa parte de la mente que sintoniza con nuestro corazón, y entonces, podemos sentirlo pensando en voz alta. Gisela nos desafía a prestarle atención a esa voz, a intentar entenderla y a afinar el lápiz para plasmar en nuestros textos lo que nos dice. Melisa Colina, Uruguay

Cualquiera podría enseñar a escribir, pero no cualquiera tiene la valentía para enseñar a pensar. Eso logra Gise con sus talleres. Todas las veces que la escucho - porque ahora sigo el taller de manera asincrónica - quedo impresionada con su talento para trasladar conceptos complicados de la filosofía en elementos de la vida cotidiana que pueden explorarse desde la escritura. Lo que la distingue de otros profesores es su autenticidad. Ella se aleja de los rancios aires de superioridad y egolatría que caracterizan a escritores e intelectuales. Eso nos hace sentir libres y aceptados en clase.
Mayra Rivarola, Paraguay, cursante y recursante 😆

Me gustó bastante el combinar la escritura con la filosofia pero tambien con la psicologia. Ha sido una sesión de autodescubrimiento y de verse a uno mismo y a sus traumas como una fuente de inspiración. Sentí que las 4 clases me dejaron con hambre de más. Yasmín Vereau Torres, Perú

Recomiendo el Seminario de autobiografía porque Gisela es una apasionada de lo que hace y quien ama lo que hace lo hace bien. Lo que más me enganchó fue que me puso en contacto con ese yo subconciente que no quiere enterarse de ciertas cosas. Me hizo enfrentar situaciones, romper con otras, soltar algunas más y transformar todas. Gracias, Gisela. Estudiar contigo es toda una aventura. ¡Nunca sabes lo que sigue después!
Carlina González, Panamá

Recomendaría el Seminario de autobiografía esencialmente por su forma disrruptiva, pasional y reflexiva. Me funciono como fuente de inspiración. A veces es bueno (incluso para aquellos que son amantes de la filosofía), escuchar miradas filosóficas que te llevan a interesantes reflexiones.
María Laura Benitez, Tucumán, Argentina.

Elegí hacer este seminario porque me pareció una buena excusa para empezar a escribir, y en ese sentido cumplió con mis expectativas, con creces. Pero me llevo como "plus" una red de conexiones conmigo misma y con mis ancestros, conexiones que estaban ahí, pero no sabía que existían. Así que, en realidad, ahora lo veo a la inversa y recomiendo este seminario para todos aquellos que quieran usar la literatura como un vehículo para conocerse más a sí mismos.
Carolina Sanjuro, Uruguay

Lo que más me gustó del taller fueron los escritores que conocimos y las consignas que había, también el lindo ambiente. Es un taller muy lindo en el que se aprende de manera muy sencilla y divertida.
Nahiara

¡Excelente curso! Las clases son muy dinámicas, las dudas que se presentan son aclaradas. Es un ambiente muy cómodo y entretenido donde pude expresar, sin dudar, mi opinión.
Me ayudó mucho para desarrollar mi historia, ya que las clases me brindaron consejos y recursos necesarios.
Alma, Argentina

Es mágico. Fomentemos más movidas de este tipo porque así es una gran forma de demostrar por qué es erróneo el discurso de que uno puede todo solx. Estudiando a San Martín en el colegio, nos mostraron una frase de él "no hay revolución sin revolucionarios”. No hay colectividad ni movidas que nos interpelen si no somos nosotres quienes lo defendemos. Luna, Argentina

El Taller Literario me gustó mucho. Aprendí palabras nuevas, formas de pensar diferente y cómo expresar mis opiniones o sugerencias a cerca de lo que estábamos trabajando.
Elías, Argentina.

Es muy bueno. Nos hace leer cuentos con alguna fórmula para luego imitarla para aprenderla y así saber un nuevo tipo de texto, además de permitir debates.
Fantino, Argentina

Uno no nace escribiendo, uno va aprendiendo a escribir y este taller ayuda a que uno pueda aprender. Descubrirse a sí mismo para mejorar aquello qué nos interesa o hasta apasiona.
Darse la oportunidad de explorar esos conocimientos es lo mejor que nos brinda el taller. Isabella, Argentina.

Me súper gustó el taller, su dinámica, amistad y contenido. Los amigos y la profe súper respetuosos y amables.
Rosario, Argentina

Súper creativo, me encantó muchísimo. Te ayuda en muchas cosas para poder enfocarte en tu imaginación y pensamientos sobre distintos temas.
Melany, Argentina.

Este taller es muy efectivo para salir de tu zona de confort al escribir y retarte a hacer cosas nuevas.
Juliana, Ecuador.

Agradezco mucho a la profesora, pues nos mostró su apoyo fuera del horario de clases, además sus enseñanzas fueron muy sabías.
Jessica, México